Día Internacional da Xuventude

Aprende a Escoitar
Preocupámonos pola nosa sociedade e por iso sabemos que o importante é que alguén te escoite.
Temos a sorte de traballar con persoas da terceira idade:

Únete a nós para intentar cambia esta sociedad!!
Contacta con nós no correo: aprendeaescoitar@hotmail.com
Fala
Ela escoitaba o vento soplar, ríndose con malicia baixo o seu aparente disfraz.
Soplaba o vento coma na herba ou na orilla da auga, pero ela calaba e ninguén quería escoitar o seu silencio, un silecio de todo estrelado agás de sorrisos.
Muller que te atopas nun rincón cheo de sombras e sempre vagas polos camiños de noite, e o vento sempre se mofa de ti, un vento pagán de ollos escuros que afunde frotas no mar do teu corazón.
Dous mil anos de noite nese mesmo corazón.
Soa…
Mesturada cun perfume morno e silandeiro,
Acompañada unicamente por un silencio desalentador,
Acorralada por un milleiro de columnas e longuísimas sombras.
El era un ledo namorado, cunha voz suave semellante a aurora da mañá.
Pero un día abríuselle unha fenda no peito.
E esa noite durmía a súa beira o tempestoso vento, e os seus besos semellaban o anhelo de algo xa perdido.
Dende entón xa non foi o ledo namorado, e as augas do mar do seu corazón brotaban como fíos de auga negra, e as finas veas estaban doendo no ceo.
Ese ceo destruído por mor do silencio, no que cando aquela nube escura, aquel resto de chuvia xa sen sombras e sen vento, volverían a brillar as estrelas.
Tende piedade dos pobres parvos, el foi un pouco parvo e ben o sabe.
Xamais souben, e non vou saber, a cantidade de cousas escuras que consentides todos os días.
E agora eu digo, perdoádelle esa parveza e tende piedade de eles, eses pobres parvos que sembran tragedias nos mares dos seus corazóns.
El final del cuento de hadas
Sé que no le gusto a tus padres, pero ellos que saben,
no eres tan pequeña y yo no soy tan grande,
te he demostrado que te quiero durante este tiempo,
acepta mi anillo, cásate conmigo.
Es precioso, claro que acepto mi vida.
Oh Me haces tan feliz, sé que eres mía,
estabas destinada a mí lo supe desde el primer día,
abrázame, comparte mi alegría.
Así comenzó el cuento de hadas,
ramos de flores, bombones, paseos y dulces miradas,
lo que opinen los demás no vale nada,
un hombre bueno mantiene a una mujer enamorada,
Los días pasan como en una fábula,
vestidos de novia, lista de boda, planes, nueva casa,
ella es la reina, ella es el ama,
ella le ama, ella le aguanta...
Quizás no deberías beber tanto...
¿Me estas llamando borracho?
No, no, claro
Pues cállate mujer ¿eh?,
que yo sé bien lo que hago,
anda sube al coche y borra esa cara de inmediato.
Claro...
Ella y él se casan,
el tiempo pasa, una llamada...
Mamá, ¡estoy embarazada!
No hay mayor motivo para ser feliz que un niño,
él lo celebra saliendo con sus amigos.
Dónde has estado? Me tenias muy preocupada
No empieces...
Porque no coges mis llamadas?
No empieces!
Es que siempre me dejas sola en casa
y vuelves a las tantas, además,
hueles a colonia barata?
¡Calla!
El primer golpe fue el peor,
no tanto por el dolor como por el shock de la situación,
esa noche él duerme en el sofá, ella no duerme nada,
sueños rotos, lagrimas en la almohada...
Quien iba a decir que sería así... El final del cuento de hadas
Todo iba bien hasta que llegó... El final del cuento de hadas
Nunca penso que podría pasar... El final del cuento de hadas
A otra ella le tocó vivir... El final del cuento de hadas
Perdóname por lo de ayer, no sé que paso,
Es que... no se, es el estrés del trabajo,
el cansancio, estaba un poco borracho,
perdóname, lo siento, sabes que te amo...
tras unos días ella recuerda el tema,
como si fuera una lejana pesadilla,
pensó en contarlo a sus amigas, pero no lo entenderían,
además, son cosas de familia.
Él me quiere, esas cosas pasan,
y es verdad que a veces soy un poco bocazas...
Nace el bebe, una pequeña preciosa,
pero él quería un niño y echa la culpa a su esposa...
Lo haces todo mal, y estas gorda,
como pretendes que no me vaya con otras
Pero...
Pero nada! Todo el día en casa acumulando grasas
y no eres capaz de tener la cena preparada?
Pero...
Calla!
Pero...
Calla! Mira ¡no me obligues a que lo haga!
Pero...
Calla! Te avise! Ahora habla! halba! habla! habla...
Esta vez no se supo controlar,
ella acaba en el hospital,
tras tres días por fin escucha a sus amigas,
y denuncia a la policía su tortura.
La vida vuelve a sonreírle poco a poco,
ella y la niña rehacen sus vidas casi del todo,
un nuevo chico, un nuevo trabajo,
un nuevo futuro, en un nuevo barrio.
Pero el papel de un juez no es suficiente para detenerle a él,
y un día de vuelta al portal,
él la espera con un puñal, y le acuchilla, doce veces.
Fué el final del cuento de hadas,
un cuento real que se cuenta en cada ciudad, cada semana,
es la nueva plaga,
es el final del cuento de hadas...
Quien iba a decir que sería así, el final del cuento de hadas
Todo iba bien hasta que llegó, el final del cuento de hadas
Nunca penso que podría pasar, el final del cuento de hadas
A otra ella le tocó vivir, el final del cuento de hadas.
Campaña en contra a violencia de xénero

|
Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado... porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras... Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu ‘método de disciplina’ intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja? Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe... La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría. |
Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!–dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.
Me puse contento antes de tiempo.
Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…
Y sucedió.
Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.
Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.
Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.
Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.
I Torneo de Tute
O pasado venres 9 de maio realizamos o I Torneo de Tute no Centro da Terceira Idade de Ferrol.
Con moita expectación (ao redor de 50 persoas) durante tres horas, conxuntamente coas persoas que nos acompañaron na actividade, pasamos unha boa tarde, na que nos vimos acompañados dun xogo de mesa principal: o tute.
Ao chegar non esperabamos que tanta xente participase na nosa actividade, mais unha agradable acollida fixo que fose unha tarde moi divertida.
O vindeiro venres volveremos ao CMTI para realizar coas persoas maiores unha sesión de baile.
Os mozos e mozas tamén sabemos escoitar

É primordial evitar que pola exclusión social se perda ou se esqueza o valor dos nosos/as maiores, polo tanto é necesario que a solidaridade entre xeracións aumente.
Fai oito meses un grupo de nove rapaces e rapazas unidos por pertencer ao centro de ensino IES Ricardo Carballo Calero, decidimos presentar un proxecto social a un concurso ofertado pola Caixa.
Como é de supoñer, non foi nada doado elixir o proxecto que levariamos a cabo, xa que tiñamos moitas propostas e nos tiñamos que quedar só con unha.
Isto levou a que tivésemos que analizar detidamente todas as posibilidades e as necesidades reais da sociedade na que vivimos. Ao final, consideramos que a proposta idónea, dados os tempos que corren, era facer unha actividade nunha residencia de maiores, na que puidésemos realizar actividades cun sector da sociedade que se atopa esquecido completamente por esta.
Escollido o proxecto e denominado como Divertindo aos maiores, recadamos toda a información necesaria e presentamos o noso proxecto publicamente.
Tamén, o presentamos ao concurso tal e como o acordáramos, mais non resultou seleccionado, feito que nos animou a continuar traballando.
Chamounos moito a atención, o apoio que obtivemos por parte de todos/as os nosos compañeiros/as, profesores/as, amigos/as e sobre todo polas organizacións e administracións da nosa cidade.
Buscamos un lugar onde poder levar a cabo esta nova andaina e tras unha pésima acollida nalgunha residencia do noso barrio, atopamos a residencia de maiores Abrente, a cal dende o principio animounos para que o proxecto saíra adiante e deunos moitas facilidades para que posteriormente puidésemos realizar con éxito o noso proxecto.
No mes de xaneiro, cando xa tiñamos todo conseguido: o financiamento, os colaboradores e o lugar de realización; comezamos o proxecto.
Na primeira sesión, fixemos unha presentación, na que o noso principal medo era que non lles gustasen as actividade que ofertabamos. Este medo foi eliminado cando nos dixeron que con tal de que foramos á residencia a estar con eles, xa serían felices. Ante estas emotivas palabras, continuamos traballando con moito máis entusiasmo, para que as vindeiras sesións foran do seu agrado.
Sesión tras sesión fomos collendo máis confianza con eles e puidemos realizar todo tipo de actividades: xogamos ás cartas, vimos películas, fixemos debates, traballamos con ordenadores entre outras moitas actividades.
Foi un duro traballo, que finalmente deu o seu froito: divertímonos xuntos aprendendo reciprocamente.
Conseguimos atraer as dez novos compañeiros/as que se solidarizaron coa causa e que nos axudaron a continuar e a ampliar as nosas metas.
Este é un claro exemplo no que as mozas e mozos non só pensamos en nós mesmos, como pensa a maioría da poboación, ás veces miramos para a sociedade que estamos creando e asustámonos, mais sabemos que aportando o noso graíño de area, por moi pouco que sexa, melloraremos algo.
Debo recoñecer que cando comezamos nunca pensamos que ao final rematariamos constituíndo unha Asociación Xuvenil, Aprende a Escoitar, a cal actualmente continúa realizando actividades e intenta mellorar as condicións de vida dos/as que realmente precisan que se lles escoite.
É unha experiencia que paga a pena, na que realmente afrontamos o duro mundo
no que tristemente vivimos, tendo que resolver diversos erros que se nos presentaron. Sen embargo, unidos, sempre soubemos como solucionalos sen perder as ganas de seguir adiante, a esperanza de mellora e sobre todo a ganas de escoitar.
Espero que ao longo dos anos a sociedade madure e poida algún día abrise aos demais sen recibir nada a cambio.
Teño que recoñecer que actualmente síntome realmente satisfeito do noso traballo realizado e sobre todo o pracer inmenso de poder traballar cos meus compañeiros/as e amigos/as, que é o que a min, persoalmente, anímame día tras día a seguir a diante e loitar por unha sociedade de progreso, na que todos e todas esteamos incluídos/as.
Se loitamos polo que realmente desexamos, chegaremos a conseguilo sen dúbida, loitemos por unha sociedade que saiba escoitar.
Non hay dereito
Nunha sociedade cada vez máis multiétnica e pluricultural como a de agora, débese necesariamente camiñar hacia un proceso de integración sociocultural das minorías , desgraciadamente dito proceso atópase nunha balanza que pode desembocar en dúas vertentes, á integración completa ou á segregación social é dicir a exclusión destas minorías. Aquí entra en xogo a aparición dos “modernos” barrios cerrados”.
Comezan as disputas…, a privatización dos lugares públicos, probablemente sitios ós que acodías con frecuencia cos teus amigos, agora cheos desa escoria que tanto vos revolve o estómago. Pero non sodes ben recibidos, votades mil e unha maldición, pero ¿Tedes dereito a protestar?
Esa escoria rexeitada e criticada, foi expulsada dunha sociedade á que agora rexeitan.
¿Aínda por riba que lles damos traballo rouban o noso patrimonio?, Sócrates respondería formulando outra pregunta: ¿E logo lles demos a oportunidade de compartilo sen teren conflictos?
¿Queixámonos de que? ¿É que acaso o sabemos? Nin o sabemos nin queremos sabelo. O racismo é a resposta do home ante o descoñecido, é a clara exposición dos medos dos homes, o saber que nin somos os únicos e non somos os mellares, é o temor á igualdade de dereitos, é a inseguridade de algúns a que combaten tentando sentirse superiores, é a negación de toda a humanidade.
Está claro que non todos somos iguais, pero seguramente non chegaríamos a onde chegamos os uns sen os outros.
Historias

Camiño esquecido que xa non vai a ningures. Un camiño calzado de pedra , inzado de silvas envarilladas e de ortigas arnales, que se perde na boca moura dunha congostra.
Eu sempre preguntaba á miña aboa: ¿Ónde vai dar a verea vella?
E miña avoa respondíame con certo misterio: Non vai dar a ningures, meu meniño.
Aquela verea vella turraba por mín, e cando me fixen home arrisqueime a pasala. E máis alá da medoñenta congostra topéime cunha aldea sen xente.
Casales de boa pedra, lagares que lembran fartura, traves apodrecidas, moreas de tella; todo vai amortaxado con edras, silvas e loureiros, e por riba de aquela vizosa vexetación as follas amarelas e vermellas dunha viña sen froito.
Debaixo dunha Nogueira seca sentéime a debullar sentimentos que aínda hoxe están alí en espera…
Cando volvín a casa escotéi de miña aboa a historia da aldea esquecida.
-Foi que os do lugar, armados ladróns, roubaron o monasterio de Armenteira.
Agardando o intre de reparto da riqueza o capitán enterróuna en sitio segredo; mais ao seguinte día o capitán apareceu morto no seu leito e nunca máis se soupo do tesouro.
Dende aquela todas foron desgraciadas. Morrían as xugadas, merábanse os froitos, morrían entangarañados os rapaces, secábanse as fontes. Para escorrentar e mal fado ergueron cruceiros a eito.
De nada valeu nada. No remate sóupose todo e aínda hoxe o lugar está illado das xentes de ben
“Cousas” (Alfonso R.Castelao)
Sentado no regazo da túa aboa esperabas con impaciencia que che contara esas historias que tanto che gustaban, tiñas 10 anos. Hoxe xa es maior, pero quizáis non tanto como para rexeitar eses contos que cando eras neno alimentaban as túa fantasías. Non rexeites esas historias que queren contarche, porque como ti te ves agora víronse eles, e como os ves a eles te verás ti.


Chúzao
del.icio.us